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lunes 21 de enero de 2019
Internacional
EL SOCIO TECNOLÓG

La crisis como motor de la mejora del FM

En etapas de crisis o recesión económica, las palabras ahorro, baja inversión, control del gasto, optimización de costes... son el eje de todas las discusiones empresariales. Alrededor de las mismas, las organizaciones se preparan y mutan hacia un modelo de funcionamiento más controlado. Así desde los distintos departamentos de la empresa, se exigen planes para la reducción de costes y un mayor control de las actividades gestionadas.

Pero esta petición, obvia y fácilmente realizable en la mayoría de áreas de negocio de la compañía, no es rentable en el departamento del Facility Management. En este ámbito, una decisión errónea o no bien medida puede provocar que la posible reducción de costes esperada se convierta en un gasto no previsto y, consecuentemente, que el ahorro teórico se convierta en sobrecoste.

La disminución de costes, dentro del entorno del FM, se impulsa a través de la inversión en la mejora de la gestión. Precisamente dentro del sector empresarial, un volumen importante de costes está representado por el uso de los espacios, el mantenimiento de los activos, el consumo de energías y desgaste de las infraestructuras. Así la optimización de todos estos elementos resulta clave en el ciclo de mejora del rendimiento económico.

En la actualidad no se puede renunciar al progreso ni a la competitividad por lo que cada vez las infraestructuras son más complejas... resultando necesario un riguroso control para efectuar una rentable gestión de los activos y lograr su óptimo funcionamiento de cara a los usuarios. A este respecto, existen múltiples estudios que demuestran que la automatización de la gestión del FM aporta un retorno de inversión en tiempos sorprendentes.

Y más allá de la evidencia del ROI, también hay que destacar la existencia de consecuencias indirectas. Así en nuestra vida cotidiana aplicamos refranes como es el caso de más vale prevenir que curar; esta pequeña dosis de sabiduría popular resume la experiencia de miles de años de la humanidad y resulta definitoria de la estrategia de FM ya que ésta permite adoptar una política preventiva y de vigilancia activa del estado del edificio, actuando anticipadamente frente a cualquier posible malestar del edificio. Por ejemplo, la toma de temperatura corporal de los edificios periódicamente es útil para comprobar su estado. Se trata de saber recoger la información que nos comunican constantemente las infraestructuras con el propósito de actuar a tiempo y evitar problemas futuros.

Otro aspecto indirecto, en la mejora del rendimiento económico, está ligado directamente con los usuarios de nuestros edificios e infraestructuras. El óptimo funcionamiento del entorno que les rodea aumenta enormemente el aumento de productividad y la satisfacción del usuario lo que se traduce igualmente en más productividad. Algo tan simple como el eficaz funcionamiento de los ascensores, un sistema eficiente en los accesos y el control de tránsito en nuestros edificios podrían reducir en un 75% la pérdida de tiempo en los desplazamientos.

En definitiva, disponer de un sistema de información que cubra todas las necesidades crecientes de las infraestructuras gestionadas resulta una inversión estratégica. En tiempos de crisis, es necesario mejorar y optimizar la gestión ya que derivará en un ahorro de costes tanto para el departamento de FM como para el resto de la organización. Se trata de establecer un escáner real de nuestras infraestructuras para conocer, actuar y mejorar su estado con el objetivo de lograr un real ahorro de costes.

 

Miquel Nogué Bonet
Director de Calidad y Producto
info@serviceone.es